domingo, 9 de diciembre de 2018

EL GUIÑO VERDE: DE ALGECIRAS A KATOWICE


  Del 6 al 8 de diciembre se ha celebrado en Algeciras el   I Congreso Iberoaméricano de Docentes  en el que participaron  más de 1000 docentes, entre presenciales y virtuales, de 25 países diferentes, y desde aquí agradezco a los organizadores del congreso su oportunidad, en especial a Oscar Macías y Juan Carlos Toscano con quienes compartí, en este proceso, maravillosas conversaciones sobre ecología y necesidad de cambio, conversaciones que " cargan pilas" para seguir .

  Al congreso asistí  más que  como ponente, como "embajadora" de El guiño verde, y digo "embajadora" porque este proyecto colaborativo no pertenece más que a todos aquellos que contribuyen nutriéndolo de post que cuentan experiencias, hablan de la naturaleza, de ecología o de la necesidad de no "desnaturalizarse" del todo. A Algeciras viajé buscando adeptos, idealistas que contribuyan a cambio de nada, simplemente por poner un grano de arena. Porque como dice el embajador Luis Alfonso de Alba " Hay algo que cada uno puede hacer, desde el individuo hasta el gobierno".












  Subyace en todo esto que estamos hablando de necesidad de cambio de actitud ante este desgaste acelerado que hemos hecho del planeta Tierra. De regreso a casa  seguía en Twitter las noticias sobre la #COP24   y después de varios días de cumbre no tenemos noticias reales en positivo. Hay muchos titulares, muchos artículos escritos "para cumplir",  hay promesas de políticos, anuncios de estudios, pero no hay medidas concretas todavía. En la parte negativa mencionaré que en el séptimo día de celebración EEUU, Rusia, Arabia Saudita y Kuwait no acogen con satisfacción el informe del IPCC donde se advierte de la subida de 1,5 grados y efectos devastadores derivados de este hecho. se limitan a "notar". 


   Esta subida de temperatura se cobrará las primeras víctimas humanas en forma de apátridas, dado que las islas de Kiribati quedarán sumergidas bajo las aguas. El Banco Mundial ya ha comenzado el desalojo de las islas con un plan que implica un traslado progresivo a otros países de Oceanía. Ya no estamos hablando de osos polares desnutridos cuyas imágenes nos pueden sobrecoger, estamos hablando de seres humanos que tienen que dejarlo todo y que nunca han contribuido ni a la primera emisión de CO2 pero que pagan la factura de los llamados "países desarrollados". 
   Por otro lado en España, hoy, el Ministerio de Transición Ecológica" publicaba el informe resultado de un estudio internacional en el que se advierte que el cambio climático amenaza al Mediterráneo con sequías y disminución de la biodiversidad.

 Después de todas estas noticias me cuesta creer que alguien no reaccione tratando de contribuir por poco que sea. Creo que no podemos esperar a que los gobiernos nos den instrucciones concretas de como hacerlo, al igual que creo que todas las medidas gubernamentales que vengan lo harán como hasta ahora con carácter más punitivo que motivador ( ¿me pregunto si incentivar la compra de vehículos híbridos/eléctricos no hubiese sido más efectivo que penalizar los diésel?) y éstas medidas que "castigan" llevan a a veces a actitudes contrarias a la ecológica, la penalización suele crear detractores y lo que necesitamos es generar actitudes de cambio y compromiso. Por eso el cambio debe ser individual, pero se debe generar e incentivar, no sólo por hacer entre todos una habitabilidad más grata en la Tierra, sino porque la pérdida de especies es pérdida de patrimonio, pero para querer ese patrimonio hay que valorarlo y  conocerlo, por eso las actividades que todos los docentes comparten en " El guiño verde" son tan importantes. 
Así que no puedo acabar de otra forma que no sea mostrando todo mi agradecimiento a los que ponéis grano para hacer montaña.