lunes, 23 de mayo de 2016

EDUPOSTUREO

    Parí este blog con esfuerzo e ilusión, con la intención de hacer mi propio banco de recursos y compartirlos con todos aquellos que los encontrasen de interés y utilidad. Poco a poco se fue convirtiendo también en una  válvula de escape que me servía para desahogarme sobre las incongruencias que iba encontrando en el mundo educativo o en mi camino en ese mundo. Ahora no sé muy bien en que parte de ese camino estoy.
     Hace tiempo que vengo observando un circo mediático en el mundo educativo, un Twitter muy distinto, en ese ámbito educativo, al que conocí. De un espíritu de "compartir y aprender" fui asistiendo a una transformación del ambiente donde han ido surgiendo  "egos mediáticos" y "tuitiriteros educativos".

    Flipped classroom, m-learning, content curator, y mucha tablet...innovación le dicen. Fórmate como puedas y llévatelo al aula, o no te formes, pero llévatela al aula.
   No creo que haga falta un ipad para innovar, ni siquiera un ordenador. No son las herramientas las que hacen la innovación, al menos  sino van acompañadas de la correcta metodología, de pedagogía y sobre todo de intención de que aprendan; conozco docentes que innovan con papel y cartón . Con esta afirmación  no quiero decir que esté en contra de la tecnología sino todo lo contrario, trabajo en el aula con ordenadores a diario y todos los dispositivos móviles que caigan en mis manos cuando la ocasión lo requiere; como siempre he dicho con tic y con bic pero sobre todo con coherencia. Tampoco estoy  en contra de ninguna nueva pedagogía, metodología o corriente pero, bien fundamentada y estudiada y llevada al aula tras un periodo de formación en la misma. No podemos llegar al aula con algo nuevo y aprender sobre la marcha experimentando con los alumnos del mismo modo que  no me imagino al cirujano experimentando in situ la nueva técnica quirúrgica con  bisturí.

     Con todo esto solo quiero transmitir que creo que hemos perdido el norte en educación. Se prueban metodologías o se promueve su uso incluso cuando no está demostrada la eficacia para los alumnos, nos apuntamos a toda moda que llega y si tiene nombre en inglés mejor:  más innovadores seremos,  todos tenemos que innovar, sino no eres un docente del siglo XXI. Probamos la nueva pedagogía superinnovadora con los alumnos,  vendemos la carnaza en Twitter y esperamos a una nueva ola, la que toque primero. Esto es  lo que he dado en llamar el #edupostureo (y en "Poder Canijo" tiene su máximo explendor)
 
      Hablamos de aprendizaje cooperativo y veo más individualismo docente que nunca, veo carreras por la fama efímera que dan las redes sociales, en ellas también veo esa pugna por ver quien innova más la innovación (sí, es una redundancia, provocada) y mientras tanto seguimos sin unirnos para aprender más y mejor o para reclamar derechos como el reconocimiento de  la carrera docente, ¿para qué? si los esfuerzos por estar al día y ser un docente competente se recompensan con un emblema digital ¿quién necesita más? ¡eso si que luce!.
     Ahora mismo siento que tengo poco que aportar, me dedico a mi aula, a difundir ecología (que os aseguro que no vende nada, pero creo en ella) y  posteo de vez en cuando, sigo en Twitter pero cada vez en tono más irónico, y me quedo con lo bueno que muchos compañeros virtuales todavía me aportan. Y con esto vuelvo al punto de partida, a veces me dan ganas de cerrar el blog, pero como decía, lo parí con ilusión y le tengo cariño, así que aquí se queda, no prometo post con regularidad pero me sirve de desahogo ocasional aunque sea como quien grita al vacío.