viernes, 18 de marzo de 2016

CARTA ABIERTA A LOS PADRES Y MADRES ESPAÑOLES

Queridos padres y madres:

  No sé en que momento los padres se convirtieron en enemigos de los maestros, no sé en que momento se decidió poner en tela de juicio lo que los maestros y maestras hacemos en el aula.
  Imagino que cuando acuden a un abogado no discuten lo que él les propone hacer,no discuten el asesoramiento jurídico, quizá porque no entienden de leyes. Imagino también que cuando acuden a un médico o van a ser operados no discuten con el cirujano si debe hacerlo con láser o bisturí, o los puntos de sutura que deben dar, quizá porque no saben de medicina. Sin embargo en educación todo es discutible, y me pregunto queridos padres y madres, ¿les suenan los términos  conducta disruptiva, refuerzo positivo, condicionamiento, gestión de emociones, estándares de aprendizaje,técnica del tiempo fuera, aprendizaje entre iguales, aprendizaje por proyectos, etc? son conceptos muy simples para los docentes, no he querido alardear con "m-learning" y otros conceptos más novedosos, pero los que menciono son términos  básicos. Entonces, queridos padres, ¿ se han parado a pensar que hay , quizá, conceptos pedagógicos y/o didácticos que no conocen y sin embargo discuten o critican?

 ¿En qué momento dejó de confiarse en los maestros para cuestionar su trabajo a diario? .
  Imagínense, como trabajadores, por un momento, que son juzgados a diario  por en torno a 50 personas tras su jornada laboral. Que duro, ¿no?, pues eso ocurre:  padres y madres de 25 alumnos cuestionando el trabajo llevado a cabo, eso con suerte, eso cuando la crítica no es abierta, delante de los niños y niñas, restando autoridad  y/o compartida en un grupo de "whatsapp". ¿se imaginan ,queridos padres y madres, saberse comentado cada tarde tras haber hecho su trabajo?.

   Si pone muchos deberes, si pocos, si se repasa, si no, si se explica de esta u otra manera, porque antes se explicaba de otro modo, porque ahora no, porque hace esta o aquella actividad, porque dijo tal cosa, porque ...porque...¿por qué?

     Me pregunto el porqué de esa desconfianza, cuando los maestros y maestras deberíamos ser complices, pues nuestro objetivo común es la educación de ese niño o niña, cuando lo que más nos puede enorgullecer a un maestro o maestra es que nuestros alumnos saquen buenas notas.

 Los maestros nos enfrentamos a menudo a alumnos desmotivados, queremos enseñar, transmitir ilusión y ganas de aprender, transmitimos normas de educación,de convivencia,etc. Hacemos de psicólogos, de animadores, de "personal trainer" si hace falta, pero es muy difícil trabajar cuando uno se siente cuestionado. Es muy difícil trabajar "con el enemigo en casa".


                                          Para la reflexión, por si sirve de algo.


                                                               Firmado: UNA MAESTRA